MATERNIDAD

No soy una superwoman

Esta mañana me he despertado con una grata sorpresa. Una amiga mía me citaba en respuesta a la pregunta de una madre que, a través de un grupo de Facebook, solicitaba la ayuda de algún bruj@ para poder hacer todo lo que normalmente se (auto)exige una madre en 24 horas y no morir en el intento. Esto me ha hecho reflexionar y compartir lo que yo pienso al respecto, según mi experiencia con dos hijos y seis años de maternidad.

Más quisiera yo tener la fórmula mágica… Los milagros existen, pero son de otro tipo. Se producen cada día y muchas veces los damos por sentado y no los valoramos lo suficiente. Entre ellos está lograr un embarazo, tener un parto sin problemas, ver crecer a nuestros hijos… En lo que no creo es en la idea de “superwoman”, aquella que lo mismo es madre, esposa y ama de casa perfecta que excelente profesional y además siempre tiene energía, sonríe y nunca se queja de nada. Eso, de verdad, creo que no existe. Y no porque las mujeres seamos incapaces de ello sino porque ningún ser humano es inagotable ni puede estar en cuerpo y alma en dos sitios a la vez.

Mi consejo para todos los que tiene hijos es que intenten encontrar la mejor manera de disfrutarlos en lugar de sufrirlos. Cada familia tiene la suya y su forma de alcanzar el equilibrio -que no siempre está en el punto medio (50% vida fuera de casa, 50% vida familiar)-. Después de todo, lo que nuestros hij@s se van a llevar de nosotros es todo el tiempo que hayamos podido pasar con ellos, las experiencias que hayamos compartido, lo que les hayamos enseñado o transmitido. Del resto no se acordarán. Y nosotros tampoco.

Pero todo esto, no es más que una opinión personal basada en mi experiencia. Los padres y, muy en especial las madres, tienen que escuchar con la mente abierta y no creer o seguir a pies juntillas todo aquello que les dicen los demás, tanto profesionales como familiares y amigos. Esto es algo que he aprendido con el tiempo y que alguna amiga me dijo en su momento.

Suerte a tod@s y mucho ánimo! Nadie dijo que fuera fácil (y es especialmente difícil cuando lo hacemos bien…)😘familia durmiendo